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Fernando Soto Campos nace en Las Nieves (Pontevedra), el 2 de Febrero de 1920 y fallece en Madrid el día 27 de noviembre de 1974.
Afiliado al SEU en 1936. Se incorpora como voluntario "Abazuza" al Frente de Madrid y el día 2 de septiembre de 1938 ingresa en "Flechas azules" participando en distintas contiendas de la Guerra Civil. En 1940 fué nombrado Secretario local del FET y de las JONS y Delegado local de Educación y Descanso. En 1944 se le requiere como Asesor de Formación Política del Frente de Juventudes, en 1946 como Asesor de Educación Física y en octubre de 1949 como Delegado Local del Frente de Juventudes.


Obtuvo el nº 4 de la 19ª promoción de Oficiales Instructores y estuvo destinado en Segovia como Agregado de Enseñanzas y Jefe de la Sección provincial de campamentos. En la Delegación Nacional fue Preceptor de la Escuela de Magisterio "Miguel Blasco Vilatela" y Jefe del Servicio de Especialistas de la OJE, cargo que ocupaba desde diciembre de 1963.
Fué condecorado con la Cruz de Guerra, dos Cruces rojas, la Medalla de la Campaña, la Cruz al Mérito Político (italiana) la Medalla de Plata de la Orden de Africa, la Cruz de Caballero de la Orden de Cisneros y la Medalla de Plata de la Juventud.

Fernando Soto Campos, camarada y compañero de juventud para miles de hombres españoles que en él encontraron siempre la motivación constante para la "obra bien hecha", expresión y consigna muy de su agrado y primera de sus inquietudes para el BUEN HACER que tanto protagonizó.
Si Riaño, Covaleda, Guinea Ecuatorial y el Camino de Santiago, fueron testimonio de su trabajo de juventud, la Competición nacional de Actividades y los Centros de Capacitación constituyen un eje paradigmático y evidente de un buen servicio a la Organización Juvenil.

La revista "Mástil", el Plan de Formación y sus fotografías de siempre, suponen otras importantes aportaciones de Fernando que al irse ¡en su ultima marcha! deja en nosotros más que el recuerdo al amigo, esa HUELLA imborrable e inconfundible de hombría hecha por los caminos y pueblos de España, con sus gentes jóvenes y al calor del fuego campamental en la noche común.
Que la paz de Dios en su nueva acampada, acoja a su vida y a sus camaradas nos acompañe y estimule su ejemplo de entrega y trabajo a la Organización Juvenil Española.